Series de televisión como el CSI (Crime Scene Investigation) ilustran muy bien lo que se espera de un buen especialista de termitas durante su primer contacto con el escenario en el cual un cliente demanda una intervención. En esta primera visita, la recogida de datos para su análisis será de vital importancia para poder efectuar un correcto diagnóstico que facilite el diseño de una estrategia de control personalizada. La concentración y la determinación serán necesarios durante todo el recorrido.
Primero ¿quién?, y después ¿cómo?
No deberíamos dar por sentado que sabemos de antemano la especie de termita que hay detrás de los daños en la madera de nuestro cliente, esto nos podría llevar a establecer un plan de control con resultados no deseados. Para poder estar en disposición de responder a la pregunta, cómo y de qué forma llevaremos a cabo una buena estrategia de control, primero deberemos poder responder ¿a quién tenemos que combatir? ¿Qué especie, o en su defecto qué género, de termita tiene nuestro cliente? Cuando tengamos clara esta información, entonces, y sólo entonces, estaremos en disposición de poder definir una buena estrategia de control específica que resulte verdaderamente eficaz.
En Latinoamérica los principales géneros de termitas que están asociados a incidencias en elementos decorativos o estructurales de madera son: termitas subterráneas como Coptotermes, Heterotermes, Reticulitermes y Rhinotermes; termitas de madera seca como Cryptotermes, Neotermes, Glyptotermes y Tauritermes; termitas de madera húmeda como Porotermes; y termitas arbóreas como Nasutitermes y Microcerotermes. En otro artículo podríamos adentrarnos en las características que nos pueden ayudar a identificar algunos de estos géneros de termitas. Se ha de tener presente que son escasos los estudios sobre la distribución de las especies de termitas asociadas a daños en el entorno humano respecto a los 20 países que comprenden toda Latinoamérica.
Datos para su análisis
Cuando entres en el escenario en el cual las termitas hicieron acto de presencia, tómate tu tiempo. Es muy importante que puedas obtener la máxima información posible a través del testimonio del propio cliente, de tu propia observación mientras realizas una minuciosa inspección y la que tus equipos de detección te puedan facilitar.
Para la recogida de datos no cabe duda de que la información que nos puede facilitar el propietario o inquilino de la propiedad será de gran valor, destacando un registro del histórico y detalle de incidencias relacionadas; una libreta será necesaria. Realiza un plano de situación en el cual vas introduciendo todas las incidencias destacables o datos que consideres son de interés.
La información que recibimos a través de nuestra vista es la más importante, especialmente cuando nuestros ojos están bien instruidos en el arte de poder identificar e interpretar las señales que delatan e identifican la presencia de termitas. Cada visita es por lo tanto una oportunidad para seguir aprendiendo y mejorando nuestra capacitación. Por lo general nuestra vista precisa de la ayuda de luz artificial; en este caso recomiendo una linterna frontal que permita tener las manos libres, que disponga de baterías recargables, de forma que nunca nos quedemos sin luz, y con suficiente potencia como para que nuestra vista no precise realizar continuos esfuerzos para poder apreciar los detalles que buscamos en la madera y en su entorno.
Una herramienta útil será un punzón o destornillador con punta plana, no para abrir o romper la madera, sino para “tantearla” y ver si se aprecia algún espacio vacío tras la pintura o barniz. Para la recogida de muestras, unas pinzas, un pequeño bote con cierre hermético con alcohol, una etiqueta y una pequeña bolsa de plástico con autocierre serán necesarios. Si tienes la oportunidad de poder capturar termitas, con mayor interés algún soldado, recoge alguna muestra indicando la fecha, la dirección, descripción de su ubicación y, a ser posible, las coordenadas. Puedes enviarla a algún experto que te ayude a su identificación.
Inspección con equipos electrónicos
Un buen especialista no precisa romper y abrir la madera de nuestro cliente para determinar si las termitas están aún activas en su interior o para tratar de determinar qué especie precisamos combatir. Este proceder no sería muy profesional. Existen en el mercado equipos que permiten obtener esta información de forma no destructiva, si están activas, entre los que destacan los detectores acústicos, por ejemplo Audiotermes, y los electromagnéticos que detectan el movimiento de las termitas en el interior de la madera, por ejemplo Termatrac. El sonido que producen las termitas al romper las fibras de la madera es singular, pudiendo asemejarse al crepitar de una hoguera.
Si bien es cierto que estos equipos proporcionan una valiosa información la cual nos resultará muy útil en nuestra estrategia de control, nuestras expectativas sobre los mismos deben ser realistas, por lo que debemos conocer bien sus limitaciones y tenemos que aprender a utilizarlos con sentido común evitando un abuso comercial de los mismos. Algunas empresas utilizan cámaras termográficas, las cuales capturan zonas con elevada humedad y por lo tanto propensas a la presencia de las termitas. Por otro lado, la utilización de un higrómetro, medidor de humedad del interior de la madera, también puede ser un dato útil en el análisis de la información recogida. La realización de fotografías de los daños o indicios, así como de la propiedad en la cual se requiere nuestra intervención, se hace necesaria.
Seamos profesionales, generemos confianza
El siguiente texto corresponde a lo que una persona compartió tras recibir la visita de varias empresas de control de plagas: llamó a varias de la zona de Cataluña. Algunas respondieron amablemente por teléfono, pero no llegaron a contactar de nuevo tal como prometieron; incluso insistió llamando más veces. Alguna otra dijo que pasaría y le dio plantón. Finalmente dos pasaron por casa.
La primera empresa envió a un técnico muy amable, cercano, joven, dinámico, informal y desenfadado. Hizo una inspección de toda la casa, pinchando con un punzón los marcos de puertas y ventanas, haciendo fotografías, levantando un plano esquemático de la casa y marcando en él los puntos en los que había detectado presencia de termitas. Inspeccionó el jardín, levantó ramas podridas, se manchó las manos y mostró las termitas. Explicó cuál iba a ser el plan de tratamiento y entregó información de la empresa. También respondió con rapidez y envió un presupuesto.
La segunda empresa envió a un hombre de unos 50 años y vestía traje. Miró la casa desde el centro de la estancia principal pero ni se agachó, ni pinchó, ni salió al jardín. Hizo alguna fotografía y fue correcto y amable, pero la impresión que dejó fue muy distinta. El cliente explicaba que, cuando se dirigió a los profesionales del sector, estaba ansioso y necesitaba respuestas, no estaba pidiendo presupuestos para cambiar los azulejos del baño o pintar la casa. En el tema de las termitas es importante dar respuestas rápidas y que generen confianza. Alguien que llame a una empresa por un problema de termitas probablemente estará angustiado y valorará más la atención y la seguridad que lo que le costará el tratamiento.
Afortunadamente la profesionalidad y especialización en el sector del control de plagas está cambiando a nivel mundial. El servicio de control de termitas requiere de personal involucrado y muy bien formado, no solo en técnicas de inspección, sino también en el diseño de las estrategias de control acompañadas de un mayor grado de eficacia y menor impacto para el medio ambiente. Sirva este artículo como introducción a este apasionante mundo en el cual la recogida de datos para su análisis forma parte de la minuciosa investigación que ha de acompañar a un buen especialista en termitas.
