Hace 400 millones de años existían escorpiones gigantes en los mares, los Euriptéridos. Con el pasar del tiempo fueron colonizando la tierra y disminuyendo su tamaño, pero consiguieron un veneno letal para conseguir sus presas y alimentarse. Se encuentran distribuidos en todo el mundo salvo en los polos y en las altas montañas.
Para situarnos en la taxonomía de los escorpiones podemos decir que pertenecen al Phylum Arthropoda, Subphylum Chelicerata, Clase Arachnida, Orden Escorpionida y Familia Buthydae.
Los arácnidos se caracterizan por tener el cuerpo dividido en dos partes: cefalotórax y abdomen. Poseen apéndices torácicos articulados denominados quelíceros y otros pedipalpos, además de cuatro pares de patas. Dentro de la clase Arachnida podemos encontrar a las arañas y a los escorpiones, individuos que se caracterizan por tener veneno que utilizan para inmovilizar a sus presas.
Cuando hablamos de alacranes o de escorpiones estamos hablando de un mismo individuo; no se corresponde a diferentes tamaños o peligrosidad. Se reconocen alrededor de 1.500 especies de alacranes y en el mundo sólo pocas son realmente peligrosas para el hombre. Éstas son de la familia Buthydae, familia que se reconoce por los siguientes caracteres diagnósticos: la mayoría de las especies poseen un esternón triangular, así como una apófisis subaculear por debajo del aguijón, que puede ser aguda, romboide o piramidal; además poseen pelos alargados llamados tricobotrias en las tibias de los pedipalpos, que utilizan para reconocer las vibraciones de sus presas.
Para reconocer un escorpión podemos observar que tiene cuatro pares de patas y dos pedipalpos que son de mayor tamaño. En su abertura oral posee dos quelíceros que utiliza para alimentarse junto con los pedipalpos. En su parte caudal observamos una expansión del abdomen, la cola, terminada en una uña o púa, el telson, conectada a una glándula de veneno.
Tanto los machos como las hembras poseen glándulas de veneno, que utilizan para inmovilizar a su presa. El mismo se compone de agua, sales, pequeñas moléculas, péptidos y proteínas. Las toxinas del péptido son los compuestos más activos del veneno.
Se sabe que los escorpiones producen veneno para inmovilizar a sus víctimas, para alimentarse o para defenderse. Para reponer el veneno tardan tres semanas luego de una picadura. Para evitar este período de indefensión también producen un pre-veneno con una química diferente. Este pre-veneno es más fácil de producir para el escorpión y más eficaz para paralizar a su presa. Los escorpiones utilizan este pre-veneno más rápido y eficiente en un primer momento para las maniobras defensivas y, si persiste la amenaza, cambian al veneno más potente. El veneno es simplemente una herramienta muy exitosa para inmovilizar a su presa y alejar a los depredadores.
En Argentina existe una especie que posee veneno como para amenazar la vida del humano, y se conoce como Tityus trivittatus. Los demás pueden amenazar la vida humana por reacciones alérgicas, como un posible shock anafiláctico. La distribución de Tityus trivittatus comprende Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, La Rioja, Santiago del Estero, Tucumán, Chaco y Corrientes.
Tityus trivittatus llegó a la Capital Federal en la década del 40, vehiculizado por madera del norte de la Argentina, teniendo una distribución en la Capital Federal por medio de las construcciones y el movimiento de tierras. Se denomina de esta manera por tener tres franjas oscuras en su dorso. La longitud de estos ejemplares adultos es de 4 a 6,5 centímetros y la coloración es anaranjado o amarillo rojizo con tres bandas longitudinales color castaño oscuras.
Tiene la capacidad de mantenerse oculto gran parte de su vida, saliendo de su escondite para alimentarse o para reproducirse. Generalmente Tityus trivittatus tiene la capacidad de ser partenogenético, lo que indica que puede tener descendencia sin presencia de machos. Esto marca una evolución para mantener a la especie. Las hembras pueden reproducirse luego de realizar su última muda o ecdisis, pudiendo vivir hasta 15 años y siendo muy resistentes a las altas temperaturas.
También se pueden observar machos, pero en cantidades muy reducidas. En este caso la reproducción es sexual: el macho va en busca de la hembra y cuando la encuentra inicia el cortejo. Se ponen frente a frente, elevan los abdómenes y se mueven en círculos. El macho toma a la hembra por los pedipalpos y empiezan a caminar hacia delante y hacia atrás. Estos movimientos pueden durar 10 minutos. Luego de este proceso el macho deposita en el suelo un receptáculo en forma de ampolla con el esperma, llamado espermatóforo, y maniobra a la hembra para que el área genital de ésta se ubique sobre el mismo. Al producirse una ligera presión sobre éste, se provoca la liberación de la masa espermática, que es tomada por la hembra. La fecundación, sin embargo, no ocurre en ese mismo instante; luego que se fecundaron los huevos comienza el desarrollo embrional y postembrional dentro del conducto genital de la hembra para luego alumbrar entre 20 y 100 escorpiones que vivirán durante un mes en el dorso de su madre. Luego de realizada la primera muda tendrán que realizar su vida solitaria para no ser consumidas por su propia madre.
Los escorpiones viven escondidos en ranuras de la pared o piso, en intersticios entre los ladrillos o en cuevas en la tierra. El invierno lo pasan en un estado de semiletargo producido por las bajas temperaturas y en la época estival salen a alimentarse o a reproducirse. Generalmente están ocultos, pero pueden salir de su escondite si son molestados por hormigas o por algún agente químico.
Tityus trivittatus es de hábitos domiciliarios, sinantrópicos. Se encuentra en lugares húmedos y con gran cantidad de alimento, arañas y cucarachas, a las que localiza en plena oscuridad por medio de las vibraciones que emiten las presas. Las atrapa y les succiona la hemolinfa.
Son muy resistentes a condiciones climáticas adversas. Pueden soportar altas temperaturas y luego rehidratarse con facilidad. También toleran bajas temperaturas, resistiendo el congelamiento debido a sustancias anticongelantes intracelulares que evitan la ruptura de las mismas.
Como conclusión podemos decir que Tityus trivittatus es un individuo que se adaptó completamente a las condiciones citadinas, conviviendo con el hombre y consiguiendo un hábitat ideal para vivir y reproducirse.
