Las plagas son parte integrante de nuestro mundo, se sienten atraídas por los alimentos y pueden conllevar serios problemas en las instalaciones donde estos se manipulan, fabrican o venden al por menor. En este sentido, es fundamental que todas las instalaciones mencionadas cuenten con un programa de Manejo Integrado de Plagas (MIP), esencial para mantener los estándares requeridos en materia de seguridad alimentaria. Si bien la esterilización, las buenas prácticas de manipulación / manufactura de

EL CONTROL INTEGRADO DE PLAGAS ES UN COMPONENTE VITAL DE LA GESTIÓN DE LA SEGURIDAD ALIMENTARIA alimentos y la prevención de la contaminación son preocupaciones clave en la inocuidad de los alimentos, hoy el manejo de plagas es un aspecto importante para mantener las instalaciones de producción seguras y sustentables. La preocupación principal, relacionada a las plagas en las instalaciones, es la contaminación potencial.

El objetivo de los productores de alimentos es fabricar y comercializar productos alimenticios con un beneficio. Si un producto no es aceptado por el consumidor, o si el gobierno o las autoridades consideran que el producto es inaceptable o no apto para la venta, no habrá ganancias. Los profesionales del manejo de plagas son socios vitales para la industria alimentaria debido a su esfuerzo por salvaguardar los procesos y productos, minimizando riesgos y manteniendo la rentabilidad del negocio. Las compañías de control de plagas que manejan los más altos estándares en MIP, que ofrecen mayor profesionalismo y habilidades técnicas, se aseguran el rol como protectores de la industria de alimentos.

MIP PARA INSTALACIONES DE MANIPULACIÓN DE ALIMENTOS

El saneamiento de una instalación de alimentos es tan exitoso como su programa de MIP. El MIP debe abordar tanto el interior como el exterior de la instalación, junto con la gestión de los suministros entrantes (materias primas, otros materiales de entrada). Un programa de MIP debe estar diseñado para priorizar la exclusión y hermeticidad manteniendo las plagas fuera de las instalaciones. Todo programa debe enfocarse en las medidas preventivas, en lugar de buscar soluciones una vez que las plagas ya han ingresado. El MIP minimiza el uso de insecticidas en la prevención de plagas. Los establecimientos de alimentos comerciales deben cumplir con altos estándares impuestos por organismos nacionales e internacionales de control que procuran impulsar las buenas prácticas de manufactura en todos los ámbitos productivos. En los distintos países existen agencias gubernamentales, autoridades que fijan estándares alimentarios globales, empresas internacionales de auditorías, etc. Una parte esencial para establecer lo que el cliente espera de los servicios de control de plagas, es la comunicación entre ambos. Esto permitirá conocer las expectativas por parte del “usuario” del servicio y nos facilitará el

EL DAÑO QUE PUEDEN PROVOCAR LAS PLAGAS EN MATERIAS PRIMAS, PRODUCTOS, ENVASES, E INCLUSIVE A LA MARCA, SON SUMAMENTE CONTRAPRODUCENTES PARA LAS FÁBRICAS DE ALIMENTOS EN TODO EL MUNDO diseño y desarrollo de un programa de MIP acorde a las instalaciones y manejo de dicho establecimiento. Las plagas más comunes que afectan a las instalaciones de alimentos son las cucarachas, los roedores, las moscas, las hormigas y las aves que pueden tener un impacto directo en los alimentos y la propiedad. Los mosquitos que podrían encontrar refugios en las instalaciones de alimentos son vectores conocidos que resultan en enfermedades transmisibles mortales y podrían tener un grave impacto en la salud de los empleados. La sustentabilidad del programa de MIP es el resultado de la evaluación de las instalaciones en forma individual y periódica, que debe abarcar todas las áreas dentro y fuera de las mismas, así como también la evaluación de los procesos, los datos históricos y las condiciones que pudieran afectar dicho programa. Esto debe realizarse con cierta periodicidad, y va a depender de lo crítico de la situación; o en el momento en que la población de una plaga amenace la seguridad higiénica de la instalación

productora de alimentos. Esta evaluación es útil para monitorear la efectividad del programa de MIP, actualizar las medidas de prevención y proteger contra la resistencia a los insecticidas de las plagas. Los resultados de estas evaluaciones deben registrarse y utilizarse para desarrollar y actualizar el programa de MIP. Es evidente que en el mundo de hoy, donde la seguridad alimentaria no tiene precio, los servicios integrados de control de plagas son una parte integral de las consideraciones de higiene y sustentabilidad para la industria de alimentos.

Un programa de MIP eficaz para instalaciones de alimentos incluye: Inspección: Auditoría de las plagas que se encuentran en la instalación. Prevención: Eliminación de la fuente de ingreso y restricción del acceso de la plaga. Identificación y análisis: De las plagas. Estrategia de tratamiento: Uso juicioso de plaguicidas. Monitoreo. Documentación y comunicación con el cliente.

LA SUSTENTABILIDAD DEL PROGRAMA DE MIP ES EL RESULTADO DE LA EVALUACIÓN DE LAS INSTALACIONES EN FORMA INDIVIDUAL Y PERIÓDICA, QUE DEBE ABARCAR TODAS LAS ÁREAS DENTRO Y FUERA DE LAS MISMAS, ASÍ COMO TAMBIÉN LA EVALUACIÓN DE LOS PROCESOS, LOS DATOS HISTÓRICOS Y LAS CONDICIONES QUE PUDIERAN AFECTAR DICHO PROGRAMA