En general la especie presente en mayor proporción suele ser la mosca doméstica, Musca domestica. Producciones intensivas como la porcinocultura, avicultura, feed-lot y los tambos suelen ser sitios propicios para que desarrollen diversas especies de moscas.
Esta mosca necesita materia orgánica y humedad para perpetuarse. Las explotaciones mencionadas suelen generar grandes cantidades de deshechos. Alimento que cae al suelo y los animales no consumen, la materia fecal y la orina, y en ocasiones el sustrato utilizado como cama de absorción de excretas que periódicamente se reemplaza.
Adultos y larvas de mosca doméstica poseen un régimen alimenticio sumamente variado. El hecho de ser omnívoras les permite desarrollar eficientemente en diversas situaciones productivas. Entre cinco y siete días posteriores a la emergencia de la pupa, las hembras alcanzan su madurez sexual. Mediante la cópula, los machos aportan los espermatozoides que son almacenados en la espermateca. Esto permite la parición de huevos fértiles.
En toda su vida una hembra puede colocar entre 200 y 500 huevos. Los huevos son colocados en racimos sobre el sustrato que las larvas utilizarán para desarrollar. Cada racimo contiene entre 15 y 30 huevos, inicialmente de coloración blanco perlada y a medida que van madurando se tornan marrón oscuro. Los huevos incuban entre 18 y 24 horas.
Las larvas emergidas desarrollan aproximadamente en seis días, dando origen a las pupas. Finalmente, luego de cuatro días, machos y hembras adultas emergerán. Es importante recordar que el ciclo de vida de las moscas, dependiendo de la temperatura y humedad ambiente, varía entre 10 y catorce días.
Situación actual
En estos días, el crecimiento de los cascos urbanos ha sido exponencial. Muchas veces se establecen barrios en zonas históricamente productivas. Hay otras ocasiones donde equivocadamente se habilitan establecimientos productivos en zonas urbanas. En ambos casos, los dueños de viviendas afectadas dirigen los reclamos a los propietarios de los establecimientos productivos.
Una propuesta interesante para mantener la densidad poblacional de moscas por debajo de niveles aceptables surge de coordinar acciones entre productores y municipios. Será obligación de cada una de las partes fiscalizar que la contraparte cumpla con sus obligaciones.
Acciones conjuntas con municipios
Esto permite determinar qué establecimiento cumple o no con las pautas mínimas de manejo de esta y otras plagas perjudiciales para la salud pública. Estos controles deben ser llevados a cabo por personal idóneo para evitar subestimaciones de los niveles de infestación. El inspector determina los niveles de infestación larval y de adultos, eficacia de las estrategias empleadas, evaluación de programas de rotación de productos, etc.
Establecimiento productivo
El manejo integrado reúne diferentes estrategias de manejo con efecto positivo y aditivo una sobre las otras. Finalmente, la eficiencia del manejo integrado resulta ser mucho más elevada que la aplicación de las diferentes estrategias por separado. El Control Cultural, Control Biológico, Control Físico y Control Químico son los cuatro pilares fundamentales de este tipo de manejo.
Control cultural
El ordenamiento del medio influye directamente sobre la densidad de moscas presentes en una población determinada. Instalaciones limpias y bien conservadas evitan la proliferación de moscas y de otras plagas importantes. El manejo de residuos orgánicos es fundamental, ya que la acumulación de excretas, alimentos y líquidos derramados son bien utilizados por estos dípteros.
Inicialmente deben removerse estos residuos del lugar donde son generados. Una vez reubicados se procederá al tratamiento específico. Puede tratarse con insecticidas o transformar esa materia orgánica en un medio no apto para el desarrollo de larvas de mosca. Para esto puede modificarse el pH del medio (encalado) o bien deshidratarlo (esparcido).
En caso de optar por el esparcido, la altura de sustrato no deberá superar los dos centímetros de altura. Esto último dependerá del contenido de humedad inicial del sustrato; si es bajo (inferior al 40%) la pila puede ser de mayor altura. Es sumamente importante que la pérdida de humedad sea acelerada, máximo 3 días; de lo contrario el desarrollo de larvas puede ser factible.
Control biológico
Está representado por el uso de agentes biológicos que de uno u otro modo interrumpen el ciclo de vida normal de una mosca. En nuestro país los agentes más utilizados son los microhimenópteros.
Estas pequeñas avispitas, Spalangia endius y Muscidifurax raptor, colocan sus huevos en el interior de las pupas de mosca doméstica. La larva de la avispa se alimenta del contenido de estas pupas, evitando que emerja el adulto de mosca.
En avicultura es una técnica difundida; el punto crítico es que su eficiencia es directamente proporcional a la frecuencia de liberación y al número de individuos involucrados en cada una de ellas.
Control físico
Las trampas de captura de adultos son muy efectivas. El inconveniente radica en que fácilmente alcanzan niveles de saturación. Estas trampas pueden ser de pegamento, atraen por refracción lumínica, o de captura, con atractantes alimenticios y/o feromonas. La eficiencia de este tipo de implementos depende del mantenimiento: recambio de planchas de pegamento, recambio de atractantes, etc.
Control químico
El control químico se basa en la utilización de insecticidas específicos para control de adultos y larvas respectivamente. Concentrados emulsionables, suspensiones concentradas, gránulos dispersables y cebos son algunas de las formulaciones más utilizadas.
Aplicaciones espaciales pueden realizarse para control de individuos adultos. Es importante considerar que este tipo de aplicaciones carecen de residualidad. Las pequeñas gotas de insecticida nebulizadas, nieblas frías o calientes, matan por contacto directo.
Para utilizar en naves o galpones donde haya animales presentes debe utilizarse algún piretroide de baja toxicidad e irritación nula. Algunos ejemplos de este tipo de producto son la deltametrina, praletrina, etc. Para aplicar a cielo abierto y en zonas alejadas de los animales pueden utilizarse otros piretroides, por ejemplo cipermetrina. Los concentrados emulsionables son los más utilizados en estos casos.
Aplicaciones puntuales sobre diferentes superficies frecuentadas por las moscas dan muy buen resultado. En los galpones es habitual ver a estos insectos concentrados en ciertos lugares, pared, columnas, tablas, etc. El uso de productos con mayor residualidad, suspensiones concentradas, aplicados en estos sitios provoca mortalidades elevadas. Otra posibilidad es colocar tableros coloreados, atractivos por refracción lumínica, y rociarlos con insecticidas. Para esto son muy buenos los productos microencapsulados, de alto poder residual.
El control de larvas se basa en el uso de inhibidores de crecimiento. Este tipo de producto inhibe el proceso de muda en las larvas maduras e impide la evolución al estadio de pupa. De esta forma la reducción en el número de adultos es sumamente notoria. Este tipo de producto se aplica directamente por pulverización sobre el sustrato utilizado por las larvas. Es importante que la profundidad del estrato tratado no supere los treinta centímetros de altura. Si debe tratarse material utilizado en la dieta de los animales, lo aconsejable es retirar la porción afectada del resto de la pila.
