En la industria de alimentos, tratar de controlar roedores con otro alimento en forma de cebo es desafiante. Los roedores tienen todas las alternativas posibles en su búsqueda nocturna de alimentos. ¿Por qué se interesarían por un nuevo alimento desconocido dentro de un dispositivo que les es extraño, nuevo, y que no estaba en su última salida?

La madriguera estará cerca de las ofertas de agua y alimento, diría por lo que he visto, más cerca de la fuente de agua.

En el derrotero nocturno, buscan alimentos, se alimentan y vuelven a la madriguera, y en su mayoría lo hacen por senderos ya marcados con olores, que les son conocidos, seguros, por lo que si la opción de que coman un cebo, es mínima o no está permitido, es el momento de usar trampas mecánicas.

Hay dos posibilidades. La conocida trampa de resorte, con o sin atractivo, y la trampa con pegamento.

Cuando no puedo, por procedimientos o por no ser una alternativa válida, utilizar rodenticidas, la opción de las trampas mecánicas es válida y útil.

La trampa de resorte

Lo más importante en la utilización de los dispositivos es la ubicación, el “dónde” ubico la trampa es lo más trascendental. Diría que el futuro del operativo depende de la ubicación.

Reconociendo el movimiento nocturno y sus caminos, por las marcas de grasa, pelos, huellas y excremento, sabremos cuál es un lugar familiar para los roedores.

Si voy a colocar trampas de resorte, sugiero que la primera noche no estén armadas. Sí o sí conviene colocarlas antes de que los roedores empiecen a moverse y salgan a alimentarse, más aún si la diferencia de temperatura entre día y noche es muy grande, porque si la dejo armada a 20 grados de temperatura y esta baja a 5, por ejemplo, lo más probable es que sola se active por la contracción del metal.

Cuando hay excremento, fresco o seco, indica que es un lugar en el que el roedor se siente seguro, cómodo, y es en este espacio donde debo colocar las trampas. Seguramente coincide con una esquina o ángulo, y la mejor disposición es contra la pared, intercalando el sensor del gatillo del dispositivo, una hacia la pared y otra en sentido opuesto.

Recordemos que la primera noche las trampas no deben activarse, ya que en la exploración que hagan los roedores durante su recorrido, ese primer encuentro con algo nuevo y desconocido hará que las esquiven y tomen precauciones frente a ese elemento nuevo en el camino o huella habitual.

La trampa de resorte con cebado

De acuerdo a lo que tengan disponible naturalmente para comer, debo darle la opción no disponible en el área. Si lo abundante es cereal, y alimentos secos o con poca humedad, la mejor oferta sería fruta fresca.

Otra opción que pocas veces falla es el salame o panceta de cerdo, en pequeños trozos, colocados firmemente adentro del disparador. Usando guantes nuevos descartables sin talco, tomo la trampa y el cebo de salame o panceta y lo froto por todo el dispositivo, y al final coloco el trozo de cebo en el disparador. Con esto despertamos el interés del roedor que se acercará, por curiosidad o por el olor del cebo graso, y activará la trampa.

No es necesario usar cebo, pero cualquier elemento que aumente la captura en esas primeras noches de trampeo es muy importante. Esas primeras noches puedo reducir la población a niveles críticos, si la ubicación y la cantidad de dispositivos es la adecuada para la superficie a controlar.

Solo pensemos en la increíble capacidad de reproducción que poseen los roedores. Cada individuo que no se atrape es una base para seguir con la infección.

La cantidad varía, y depende en gran medida de los espacios disponibles, pero un número que considero útil y eficiente es cada 30 metros cuadrados de ángulos, senderos y pasadas, no menos de 30 trampas, es decir una trampa por metro cuadrado de senda.

Las tres primeras noches son las más importantes, y las de mayor captura. ¿Cómo sé si la captura está funcionando? Relacionándola con el tamaño de la población. Fácil: primero caerán en las trampas machos alfa y hembras alfa, luego individuos de menor jerarquía. Y cuando solo caigan en la trampa individuos juveniles, puedo decir que se logró parte del objetivo.

Desde ese punto empieza lo más difícil, que es terminar de capturar los individuos de la colonia, y que caigan en las trampas los roedores más temerosos o que tuvieron un encuentro cercano con la trampa, escaparon y ahora no se le acercan.

La trampa de pegamento

Para el uso de trampas de pegamento debo considerar el espacio disponible. Por ser un elemento más bajo, de menos de un centímetro de espesor, entra en lugares donde la trampa de resorte no.

La ventaja del pegamento es que no hace ruido, como sí lo hace el disparador del resorte, que puede espantar al resto de los roedores. Si hay polvillo en suspensión, no las recomiendo, porque se deben reemplazar a diario.

La curiosidad, o el descuido en el derrotero, son las bases del trampeo con pegamento, siempre y cuando estén bien ubicadas.

No se debe usar cualquier producto pegamentoso, solo los productos destinados a este fin. No tienen solvente, no hay olor reconocible, nada que las alerte. El cartón se puede cortar de la forma geométrica que uno necesite, y el espesor es indistinto, tratando de no llegar con el pegamento hasta el borde del cartón, para que en el caso de fluir no caiga sobre superficies, ya que será muy difícil sacarlo.

En el intento de zafar, van quedando pegados más partes del cuerpo. Esta falta de alerta hace que otros individuos se sumen a la captura.

La desventaja del uso de pegamento son los derrames que se pueden producir por las temperaturas: a mayor temperatura, más fluido, y si el producto cae del cartón puede producir daños a la superficie por la dificultad para retirarlo. Lo mismo sucede si las temperaturas son gélidas: se endurece a tal punto que puede no ser efectivo.

Pros y contras de las trampas mecánicas

Ventajas

  • Si están ubicadas estratégicamente, la reducción de población es muy rápida.
  • No hay que buscar los cadáveres, como sucede con los cebos: están en los lugares donde se colocaron los dispositivos.
  • No sumo más riesgo al tener que colocar cebos, en cebaderos, en el interior, durante la emergencia.

Desventajas

  • Requiere revisión diaria de los dispositivos.
  • Si se atrapan roedores, después de unas horas los ectoparásitos abandonan el cadáver, creando otro problema.
  • Hay que usar EPP específicos para liberar las trampas por el motivo descripto arriba.