Es muy frecuente que atendemos el teléfono y alguien nos cuenta que en su casa han aparecido unos bichitos pequeños, oscuros y movedizos, y solicita un presupuesto para su eliminación. Solo podremos responder haciendo algunas preguntas que nos ayuden a adivinar de qué se trata, o podremos visitar a ese cliente para hacer una inspección, o también podemos pedirle nos envíe algunas fotos. A lo largo del año, en las sucesivas estaciones, naturalmente aparecen diversos insectos propios de
la época, del lugar y de la vegetación existente alrededor de una vivienda, escuela o fábrica. Algunos son muy comunes y no son motivo de consultas, algunos escarabajos como por ejemplo la vaquita de San Antonio o mariquitas. Estos conocidos insectos no generan temor y son tolerados en ambientes domésticos, pero en la industria alimentaria son un riesgo cuando aparecen en el interior de áreas de elaboración y deben ser tenidos en cuenta. Pero ocurren numerosos casos de encontrar insectos que resultan desconocidos, o tienen alguna similitud con alguna especie peligrosa conocida. En una oportunidad nos llaman de una vivienda de un barrio residencial comentando que había muchas garrapatas que se veían moviéndose sobre una manguera, en una galería, en paredes exteriores. Además, quien hablaba dijo que posi blemente habrían picado a su pequeño hijo pues al aplastar algunos ejemplares contra la pared, se había liberado un líquido oscuro: ¿sangre? De ser así, se planteaba una situación de importancia e inmediatamente visitamos el lugar. Comprobamos la presencia de esas presuntas “garrapatas”, pero al verlas verificamos que solo se trataba de pulgones que caían de las ramas de un árbol. Un tratamiento de control de garrapatas es absolutamente diferente del problema que plantea la presencia de pulgones en un árbol. ¡Pero es necesario conocer la diferencia! En estos días, pleno verano, en Mendoza nos han llegado varias consultas de unas chinches que tienen un gran parecido con las vinchucas y su presencia genera ansiedad, temor y preocupación en personas que no conocen la diferencia. Tal es el caso de la chinche fitófaga conocida como “chinche del palánpalán”, maleza común en bodes de caminos, terrenos baldíos, de la familia del tabaco, su nombre es nicotina glauca debido a su color verde ceniciento.
Vinchuca: Triatoma infestans
Si bien las ninfas de esta chinche son bien distintas de las vinchucas, los adultos tienen forma y tamaño similares. Pero tanto el comportamiento alimentario como algunos aspectos de los adultos son totalmente diferentes. Las vinchucas no se encuentran formando colonias, son hematófagas obligadas y están fuertemente asociadas a la enfermedad de Chagas, mientras que la chinche del palánpalán suele encontrarse formando una verdadera colonia parasitando su planta preferida y es absolutamente irrelevante desde el punto de vista sanitario. La identificación correcta de una especie es fundamental para diferenciar una plaga de un infestante ocasional. Tomar decisiones equivocadas lleva a
Chinche del palán-palán: Corecoris fuscus
problemas de contaminación, ineficacia del tratamiento, se pone en riesgo el ambiente y la salud de personas y mascotas, pérdida de imagen y de clientes. Un profesional de manejo de plagas debe saber identificar personalmente o con asesoramiento adecuado, a los insectos o arácnidos que de pronto aparecen en un determinado lugar y circunstancia para poder tomar decisiones correctas.
