Las trampas de luz UV-A dentro de la amplia variedad de productos que se ofrecen como soluciones para el control de plagas en la industria alimentaria tienen vital importancia, considerando las estrictas normas de inocuidad y buenas prácticas de manufactura que limitan significativamente el uso de plaguicidas, en atención al riesgo de contaminación de los alimentos que se elaboran.

Es así que hoy en día éstos equipos son esenciales en los programas de Manejo Integrado de Plagas Urbanas, que buscan combinar varias estrategias generando interacción y sinergismo entre ellas, toda vez que constituyen métodos físicos que no contienen tóxicos ni agentes peligrosos que pudiesen contaminar algún proceso productivo y que ayudan de manera importante al cumplimiento del sistema HACCP, así como otras normas internacionales de inocuidad alimentaria.

La versatilidad de estos equipos permite el monitoreo de la diversidad y abundancia poblacional de insectos voladores para evaluar estacionalidad, fallas en la hermeticidad de las instalaciones y eventualmente eficiencia de las acciones de control químico, todo ello con miras a redireccionar estrategias de Manejo Integrado de Plagas Urbanas, incluyendo el diseño y mantenimiento sanitario, es decir las medidas de exclusión y limpieza orientadas a contribuir con la inocuidad de los alimentos que se fabrican.

Adicionalmente favorecen al control de plagas en la medida que capturan todos los ejemplares que atraídos por la radiación UV-A quedan adheridos en las láminas pegantes.

La eficacia y eficiencia de una trampa de luz UV-A está vinculada al uso de fluorescentes de mayor producción de radiación UV-A, al diseño que permita la mayor difusión de radiación, al corto espacio entre la lámina pegante y el fluorescente para maximizar la captura y al ahorro de energía en su funcionamiento.

En ese orden de ideas las trampas de luz UV-A AROD, líder en Latinoamérica en la fabricación y venta de éstos equipos, utiliza los fluorescentes PHILIPS ACTINIC SECURA, que producen más radiación UV-A que aquellos de otras marcas y son inastillables. Así mismo, el diseño de los modelos Bugster 60, 30 y 15 permiten una mayor difusión de la radiación y son muy compactos para asegurar la captura, sin perder el toque de elegancia y discreción.

Escoger una buena marca de trampas de luz UV-A debe ir de la mano con una adecuada instalación. Para definir los lugares donde se deben instalar los equipos es necesario considerar la competencia con la radiación UV-A solar y los patrones de comportamiento de las plagas blanco incluyendo los rangos de vuelo.

En ese contexto es necesario contar con un buen soporte técnico de personal adecuadamente adiestrado y capacitado para sacarle el mayor provecho al uso de las trampas UV-A en mención. INREP SAC pone a su disposición a sus profesionales de reconocida trayectoria para asesorarlos y asistirlos en el Manejo Integrado de Plagas Urbanas.

Para mayor información: ventas@inro.com.pe y gtarelli@inro.com.ar.