Los roedores han sido clasificados como una plaga con altísimo nivel de adaptabilidad, resistencia a condiciones adversas y tasa reproductiva. Datos importantes que ilustran esto es que se estima que el 43% de los mamíferos en el mundo son roedores, que un macho dominante puede aparearse hasta con veinte hembras en un periodo de seis horas, y que una hembra entra en calor frecuentemente, inclusive unas
horas después de haber parido. Datos por demás impresionantes y que denotan por qué es de suma importancia controlar los niveles poblaciones de roedores en todos los diferentes segmentos productivos en donde pudiera existir afectación. Los roedores son considerados como el principal vector transmisor de agentes infecciosos (más de 50), siendo así un serio problema para la salud pública. Los agentes patógenos
habitan en sus cuerpos, se transmiten mediante sus heces, orina, saliva y pelaje (en algunos casos); por lo que siempre existirá el riesgo de transmisión hacia el ser humano, principalmente de las especias comensales como lo son la Rata Noruega (Rattus norvegicus), Rata de techo (Rattus rattus) y Ratón doméstico (Mus musculus). Por otra parte, la afectación generada por los roedores a la Industria alimenticia y pecuaria es
cuantiosa y muy frecuente. Una rata de peso promedio puede consumir diariamente entre 28–35 gramos de alimento, por lo que podría generar pérdidas de alrededor de 13 kg de alimento al año, y a esto se debe de sumar que los roedores contaminan 10 veces (10X) lo que comen. Por ejemplo, si tuviéramos una infestación de 100 ratas, estas consumirían aproximadamente 1.3 TON de alimento al año, contaminando 13 TON de alimento;
estos sin duda son datos que deben de preocupar y generar las acciones inmediatas a seguir para lograr controlar la plaga. Partiendo de hechos relevantes como los anteriormente mencionados, resulta imperativo conocer con detalle cuál (es) es la especie de roedor que está generando determinada infestación, sus rutas de paso, su comportamiento y generar entonces las soluciones de acuerdo a las herramientas disponibles, para lograr como objetivo la disminución de la población de la colonia.
IMPORTANCIA DE LOS INGREDIENTES ACTIVOS Y FORMULACIONES
La gran mayoría de los rodenticidas en la actualidad tienen como ingrediente
activo alguna molécula anticoagulante. Su mecanismo de acción es bloquear el ciclo de la Vitamina K, evitando la coagulación de la sangre y por ende generando hemorragias internas en el roedor. Existen los anticoagulantes de primera generación, en los cuales el roedor requiere comerlos en repetidas ocasiones para obtener la dosis letal, y su muerte posterior será a los 10-15 días. Por otra parte, los anticoagulantes de segunda generación requieren una única ingestion para obtener la dosis letal, provocando la muerte a los 3-5 días después. Estos últimos son los más utilizados en la Industria, siendo el Brodifacoum el anticoagulante más potente (más tóxico) actualmente disponible. Para hablar de la historia de los rodenticidas anticoagulantes debemos de remontarnos a los años 1920’s, en el estado de Wisconsin, USA.
En esa década muchos productores de leche tuvieron pérdidas por muerte de su ganado al ingerir el heno de trebol dulce, el cual se había contaminado con moho. En los años 1930’s, uno de estos productores decidió llevar sus animales muertos a la Universidad de Wisconsin (Madison), en donde el professor Karl Link descubrió que la molécula causante de la intoxicación era el Dicoumarol. Después, en los años 1940’s, el mismo profesor Link continuó experimentando con derivados del Dicoumarol, descubriendo que la molécula #42 era altamente tóxica; luego esta molécula fue conocida como Warfarina y patentada en 1948. La Warfarina entonces es conocida como el primer anticoagulante creado en la industria, y sus efectos terapuéticos aún son conocidos para ciertos tratamientos en humanos en la actualidad. Luego surgieron otros compuestos como la Difacinona, el cual es ampliamente utilizado como rodenticida (de primera generación); posteriormente en los años 1970’s surgieron los anticoagulantes de segunda generación, siendo los más utilizados el Brodifacoum y la Bromadiolona.
En cuanto a las diferentes formulaciones, existen muy variadas y de diversa calidad en el mercado. Un aspecto clave a la hora de decidir cuál cebo rodenticida utilizar, es sin duda tener claro cuál es su grado de palatabilidad, aceptación, ingredientes presentes en la formulación (si fuera posible), y resistencia a todo tipo de condiciones ambientales. En particular, los cebos de la compañía BELL LABS, están formulados con 16-21 ingredientes o materias primas de primera calidad (grado alimenticio humano), lo cual hace que sean reconocidos como los cebos más palatables de la industria. Por otra parte, sus bloques de cebo tienen bordes afilados, lo cual permite que el roedor pueda seguir su naturaleza de roer, siendo estos cebos de gran aceptación. Asimismo, sus bloques de cebo son fabricados con el más elevado standard de calidad y resistencia a condiciones extremas de humedad y temperatura. El producto FINAL BLOX reune todos los beneficios de la molécula anticoagulante más potente disponible en la Industria (Brodifacoum), junto a los 45 años de liderazgo en investi gación y desarrollo de BELL LABS, para la creación de un cebo rodenticida con una altísima efectividad y palatabilidad, demostrada resistencia a condiciones adversas y una combinación única de ingredientes de primera calidad. Estas características han colocado este producto como el número 1 en preferencia por los profesionales en control de plagas y productores pecuarios en USA, y en Latinoamérica cada vez son más los que han decidido utilizar este rodenticida como parte de sus programas de control de roedores.
CONCEPTO DE MANEJO INTEGRADO DE ROEDORES (MIR)
El éxito en poder tener control adecuado de la plaga de roedores radica en conocer muy bien el comportamiento del roedor (es) plaga y cómo aplicar el conocimiento adquirido y las herramientas de forma articulada para lograr cumplir los objetivos. Desde una perspectiva práctica, el concepto de Manejo Integrado de Roedores debe ser un manual básico a seguir para alcanzar dicho fin. Seguidamente se presentan los puntos más importantes del concepto MIR y una breve explicación de cada uno de ellos: 1.INSPECCIÓN. Todavía es posible encontrar casos en donde se establecen programas de control de roedores sin haberse realizado una inspección adecuada de forma previa. Este es el primer paso, ya que se debe de identificar cuál (es) especie de roedor está originando el problema, su ruta de paso, los puntos de mayor infestación y si es posible,
identificar las madrigueras. Es de suma importancia utilizar todas las herramientas disponibles para la inspección, pero sobre todo la comunicación que podamos establecer con la persona encargada, y que todo quede bien documentado. Un aspecto que siempre me gusta afirmar es la importancia de realizar las inspecciones tanto a nivel de suelo como en los puntos altos (techos, cielo rasos, etc.), ya que el problema de infestación podría estar en cualquier lugar. 2. EXCLUSIÓN. Los métodos de exclusión son todos aquellos que van a evitar que el roedor pudiera ingresar a las instalaciones. Desde luego solo podríamos establecer estos mecanismos realizando una exhaustiva inspección. Ejemplos de esto son: eliminar vegetación invasora en los alrededores y entre las estructuras, cierre adecuado de ductos o respiraderos, corrección de daños en estructuras como aceras, paredes y techos, entre muchos otros. 3. CEBADO Y TRAMPEO. Este importante paso es en el cual vamos a utilizar todos las herramientas y mecanismos disponibles para disminuir la población de roedores. Yo siempre recomiendo que se deben de utilizar cebos rodenticidas y de forma complementaria, los métodos no tóxicos que estén al alcance. Ejemplo de estos últimos son las estaciones de cebado, trampas de captura multiple, trampas de golpe (como la líder en el mercado, la TRAPPER T-REX) y trampas de pegamento (tanto para ratas como para ratones). Al utilizarse productos tóxicos junto a los no-tóxicos estaremos realizando un programa completo y siempre tendremos más posibilidades de ganarle la partida a los roedores. 4. REDUCCIÓN Y CONTROL. Si se establece un buen programa de cebado y trampeo (punto anterior) se logrará disminuir la infestación, lo cual provocará menos avistamientos de roedores en el corto plazo. Esto es una buena señal, pero se debe de ser estricto en el control y seguimiento de los puntos de cebado para evitar que la infestación vuelva a crecer. Nunca se debe olvidar que los roedores son animales altísimamente prolíficos, por lo que pronto volverán a generarnos problemas. 5. MANTENIMIENTO Y MONITOREO. No está por demás decir que dentro de un MIR el mantenimiento de nuestro programa
debe de realizarse durante TODO el año. El monitoreo constante de los puntos de cebado y de la colocación de los productos no-tóxicos, determinará el éxito que se pueda obtener en el lugar de la infestación. Siempre se debe de procurar que el cebo que se coloque se encuentre fresco, de tal manera que este sea atractivo y apetecible para el roedor. Para esto es recomendable no dejar un cebo sin reemplazar por más de 15 días como regla general, aunque siempre existen variaciones. Los roedores son animales realmente fascinantes y cada día impresionan más a todos aquellos que hemos visto su evolución a través del tiempo. Sin embargo, si se logra utilizar la observación, el ingenio, las herramientas que nos brinda la Industria, y mucha paciencia, es posible controlar la plaga, mas no eliminarla. Los roedores llegaron para quedarse y continuarán cerca del ser humano siempre y cuando les brindemos refugio, alimento y fuentes de agua, así que el control debe ser cada vez más estricto.
