En estos momentos, en nuestro país, hay una alarma social totalmente fundada por la aparición en la prensa continuas reseñas sobre las garrapatas y las consecuencias que provocan sus picaduras ya que son capaces de transmitir una serie de enfermedades que pueden producir la muerte a las personas afectadas. En España hay más de 20 tipos de garrapatas que pueden estar infectadas con una amplia variedad de organismos patógenos y, de hecho, se estima que estos parásitos pueden transmitir más de 50 enfermedades diferentes a los seres humanos, de ahí la necesidad de estar atentos ante posibles picaduras. Las enfermedades transmitidas por garrapatas más frecuentes son las de origen bacteriano, como la enfermedad de Lyme, la anaplasmosis o la rickettsiosis, las parasitarias como la babesiosis o las de origen vírico como la encefalitis o la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, cuyo riesgo sigue siendo bajo a pesar de que el año pasado se detectó el primer caso autóctono en España, en un hombre que acabó falleciendo. El virus, que utiliza como vector (el “vehículo” para atacar) una garrapata, la Hyalomma marginatum, se cobró la vida de un hombre de 74 años en Ávila. El paciente había participado a finales de julio en una actividad cinegética en la localidad pacense de Helechosa de los Montes, donde sufrió la picadura de una garrapata, lo que hizo sospechar sobre sobre una posible infección transmitida por este ácaro. Pero no es la primera vez que se registran casos en nuestro país. En agosto de 2016, un hombre de 62 años murió también por esta enfermedad. El caso obligó a la Consejería de Sanidad de Madrid a activar un protocolo similar al del ébola al comprobar que una enfermera se contagió al atenderlo en el Hospital Carlos III de Madrid. A raíz de esa muerte, el Ministerio de Sanidad inició un estudio para identificar la presencia del virus Crimea-Congo en España y, según los datos presentados, se han detectado cientos de garrapatas infectadas en Madrid, Castilla y León, Extremadura y Castilla-La Mancha, tras más de 9.500 analizadas del género ‘’Hyalomma’. El investigador Horacio Gil, del Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III, ha reconocido que el estudio reveló una extensión del virus «más amplia de lo que se esperaba» en España, aunque, pese a ello, el riesgo de contagio a humanos sigue siendo bajo. Otras patologías transmitidas por garrapatas como la enfermedad de Lyme son más frecuentes, con unos 70.000 nuevos casos cada año en Europa, y aunque en España no hay registros oficiales se estima que podría haber unos dos casos por cada 100.000 habitantes. Esta patología está provocada por la bacteria ‘Borrelia’ y la transmiten las garrapatas del género Ixodes, el mismo que también puede provocar la rickettsiosis, menos frecuente, con unos 0,56 casos por cada 100.000 habitantes en España. Pese a esa baja incidencia, las autoridades sanitarías han reconocido que los estudios de seroprevalencia realizados en diferentes regiones han detectado la presencia de anticuerpos contra estas bacterias en hasta el 14 por ciento de la población analizada, lo que revela que «pueden haber estado expuestos a este microorganismo». El problema de todas estas patologías es que no siempre provocan síntomas y, cuando lo hacen, producen cuadros clínicos inespecíficos, lo que dificulta su diagnóstico y tratamiento. «Los pacientes no saben que les ha picado una garrapata», ha reconocido los expertos. CONOZCAMOS UN POCO A ESTOS ARTRÓPODOS: Son del orden Acarina, la misma a la que pertenecen los ácaros, pero mucho mayores que estos, pudiendo identificarse a simple vista sin necesidad de microscopio, ya que miden de 10 a 15 mm. pero pueden llegar a medir hasta los 3 cm. cuando están llenas de sangre. Hay dos familias diferentes: Ixodidae (Garrapatas duras). Tienen un escudo dorsal que las diferencia de las de cuerpo blando; ponen una sola vez entre 2.000 10.000 huevos, realizando una sola comida antes de la deposición, y después mueren. El macho muere después del apareamiento sobre el huésped. Argasidae (Garrapatas blandas). Aunque prefieren climas cálidos, pueden vivir en otro tipo de climas. Suelen salir de noche y chupan sangre varias veces escondiéndose en grietas o hendiduras durante el día. Su oviposición es de unos 2000 huevos. Su cuerpo no tiene escudo, presentando rugosidades. Las garrapatas son parásitos temporales que se alimentan exclusivamente de la sangre de los vertebrados. En su ciclo de desarrollo se distinguen 3 fases: larva (3 pares de patas), ninfa (4 pares de patas) y adulto. Para pasar de un estadio a otro deben alimentarse de sangre, único momento en el que tiene contacto con el hospedador y que dura entre 3 y 10 días, y algunos casos hasta varios meses. Detectan a su hospedador a través de un órgano sensorial que tienen en las patas y una vez en él se mueven buscando las zonas con menos densidad de pelo como abdomen, cara u orejas. CICLO BIOLÓGICO Y DISTRIBUCIÓN La puesta de huevos se realiza en el suelo, en áreas de densa vegetación. Estos huevos eclosionan en 2 semanas en condiciones de humedad y temperatura adecuadas y hasta varios meses si las condiciones no son favorables para el desarrollo de los artrópodos. Dependiendo de la especie de garrapata pueden llegar a poner hasta 10.000 huevos. Las larvas que salen de los huevos se mueven buscando su primer hospedador que generalmente es un ave o un roedor. Como no les es fácil encontrar huésped pueden pasar largos periodos de tiempo sin alimentarse incluso hasta más de un año. Tras unos días alimentándose regresa al suelo donde muda al siguiente estadío, la ninfa, que volverá a buscar a otro huésped. Para convertirse en adultos deben regresar al suelo. Por lo general los adultos se aparean sobre el animal huésped, pero la puesta de huevos ocurre en el terreno. Durante el invierno, los machos mueren y las hembras permanecen inactivas hasta el momento del desove en primavera. Los adultos pasan gran parte de su vida esperando un huésped al que pueden detectar por vibraciones, por su sombra o por el Bióxido de Carbono emitido en la respiración, por lo que las podremos encontrar en las puntas de las hierbas y plantas para el pasto de los animales herbívoros, y en las hojas de las plantas. Se alimentan de mamíferos, aves, reptiles y anfibios. Su boca está perfectamente formada para realizar tres funciones, como son chupar, picar y morder. Es gracias a su hispostoma con dientes bien desarrollados como puede fijarse al huésped, rompiendo la piel, primeramente, para luego clavar su hipostoma y fijarse con los garfios. Su fijación en el huésped es tan sólida que necesitaremos de éter o de sustancias oleosas como la grasa, aceite, vaselina, etc. para que se suelte, al taponarse sus vías respiratorias, necesitando aun así unos 15 minutos para desprenderse completamente. Utilizar pinzas de punta fina no cualquier otro utensilio inadecuado, ya que hay un riesgo grande de no sacar al animal entero, pudiéndose producir una inflamación. Como no les es fácil encontrar huésped pueden pasar largos periodos de tiempo sin alimentarse incluso hasta más de un año. Cuando lo encuentra, chupa sangre y se convierte en adulto. Esta última ninfa es muy parecida al adulto salvo que no tiene orificio genital. Los adultos pasan gran parte de su vida esperando un huésped al que pueden detectar por vibraciones, por su sombra o por el Dióxido de Carbono emitido en la respiración, por lo que las podremos encontrar en las puntas de las hierbas y plantas para el pasto de los animales herbívoros, y en las hojas de las plantas. Se alimentan de mamíferos, aves, reptiles y anfibios. La distribución de estos parásitos es mundial. Pueden sobrevivir a temperaturas de -15º bajo la nieve que actúa como un manto protector. La baja humedad reduce notablemente la viabilidad de los huevos. Las especies más frecuentes en nuestro país son Ixodes ricinus, Dermacentor marginatus, Rhipicephalus sanguineus e Hyaloma marginatum. Son muchas las enfermedades y de variada gravedad que pueden transmitir las garrapatas como borreliosis (enfermedad de Lyme), rickettsiosis (fiebre botonosa) o erchlichiosis. IMPORTANCIA EN SALUD PÚBLICA Las enfermedades que transmiten son las siguientes: zonas más frías de Asturias y Cantabria. Sin embargo, en Suecia se ha incrementado sustancialmente su presencia desde mediados de 1980 debido al aumento de la temperatura global. La fiebre botonosa es una enfermedad infecciosa causada por una Rickettsia que comienza con fiebre brusca, fotofobia, dolor de las articulaciones, mialgias y malestar. La enfermedad de Lyme está causada por la bacteria Borrelia bugdorferi que se caracteriza por una erupción cutánea y continúa con fiebre, escalofríos, dolores de cabeza, fatiga y dolores musculares. En una etapa más tardía puede derivar a artritis y problemas del sistema nervioso, produciendo incluso ELA. La garrapata también puede producir parálisis del hospedador mediante la inoculación de una neurotoxina. Se trata de una enfermedad rarísima, pero de fatales consecuencias. Afecta generalmente a niños menores de 10 años y puede llegar a causar la muerte por parálisis respiratoria. Comienza con una debilidad de las extremidades inferiores y asciende simétricamente hasta envolver el tronco, brazos y cabeza. Los síntomas desaparecen con la extracción de la garrapata. No hay que olvidar también el dolor que producen en su picadura y las complicaciones posteriores que puedan derivarse. En Galicia y, en general, en toda la cornisa atlántica y cantábrica, es la zona de España donde se han registrado un mayor número de casos de alergia a la carne roja, una reacción que se produce tras la picadura de una garrapata y que en Estados Unidos se ha multiplicado en los últimos años. El riesgo es real y no está asociado a una sola especie de garrapata aunque algunos autores señalan a la especie Amblyomma americanum. La particularidad de esta alergia, además de su causa, es que el tiempo de reacción del cuerpo no es inmediato, sino que se produce unas horas después de haber ingerido el alimento. La Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) asegura que es un tipo de alergia que se puede dar en casi todo el país, aunque en el noroeste es donde se han descrito más casos, mientras que en la zona mediterránea es menos frecuente. – Tifus de las malezas. – Tifus exantemático mediterráneo. – Encefalitis centroeuropea. – Fiebre recurrente hispano-africana. – Enfermedad de Ume. – Enfermedad de Lyme. – Rickettsiosis. – Tularemia. – Fiebres reincidentes, etc. En España las enfermedades más comunes son la fiebre botonosa y la enfermedad de Lyme. La Rhipicephalus sanguineus es la garrapata más común del perro implicada en la transmisión de la fiebre botonosa y el Ixodes ricinus en la enfermedad de Lyme. Esta última especie es muy sensible al calentamiento climático y se prevé que seguramente desaparezca de nuestro país, aunque podrían quedar poblaciones relictas en las PREVENCIÓN Existe conexión entre las enfermedades transmisibles por garrapatas y la profesión o lugar de residencia del individuo. El grupo de riesgo con más probabilidad de contagio son las personas que trabajan en parques y jardines o en áreas recreativas, así como aquellos cazadores y senderistas que se mueven por terrenos agrestes por donde circula ganado o animales silvestres. Es importante realizar una búsqueda visual de la presencia de estos parásitos en nuestro cuerpo tras haber permanecido en un área de riesgo. La detección temprana es fundamental para evitar la propagación de enfermedades. En 48 – 72 horas las ninfas; que tienen más capacidad infectiva que los adultos; pueden transmitir los agentes infecciosos al hospedador. Lo mejor es prevenir su aparición mediante la utilización de uno o varios productos antiparasitarios sobre el medio y sobre el perro. El fenvalerato no es dañino para el ambiente y se puede utilizar para los recintos exteriores que utilice el animal. Dentro de casa hay que prestar especial atención en ventanas y puertas donde se puede acumular las formas juveniles de las garrapatas. En el perro es eficaz el fipronil en sus diversas presentaciones: pipetas, pulverización, etc. Comienza a hacer efecto a las 48 horas de su aplicación y protege de la reinfestación durante 5 semanas. Los collares de amitraz también son útiles en perros con cierta actividad acuática. Las garrapatas se localizan en el perro con más frecuencia en la cabeza, orejas, cuello y patas. Para extraerlas se debe seguir las siguientes indicaciones: •Usar unas pinzas de punta fina para agarrar la garrapata cerca de su cabeza o de la boca teniendo la precaución de usar guantes. •Tirar del parásito hacia fuera con un movimiento lento y firme, no aplastarla ni desgarrarla. •Lavar posteriormente zona con agua y jabón. la ¿QUÉ PRECAUCIONES TOMAR CONTRA LAS GARRAPATAS? • Evitar las zonas boscosas o cubiertas de hierba y matorrales, sobre todo en mayo, junio y julio. • Vestir ropa de color claro para que pueda ver las garrapatas que se le prendan. • Vestir pantalones largos y camisa de manga larga, así como zapatos que cubran el pie entero. • Meter los pantalones en las medias o calcetines, o en los zapatos, y la camisa en el pantalón. • Usar sombrero como protección adicional. • Rociar un repelente de insectos sobre la ropa y la piel al descubierto. • Caminar por el centro de las veredas para evitar los arbustos y la hierba. • Quitarse la ropa, y lavarla y secarla a una temperatura alta después de haber estado al aire libre. • Examinar cuidadosamente el cuerpo en busca de garrapatas después de realizar actividades al aire libre. 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