Una de las herramientas mas importantes, y no siempre valoradas dentro de los programas de manejo y control integrado de plagas es el diagnostico de las condiciones ambientales existentes. Estas variables son determinantes en el establecimiento, la intensidad de la multiplicación de la plaga, estimar la potencialidad ambiental de carga de dicha plaga en un lugar determinado y/o su distribución espacial. Del resultado de esta medición (diagnostico) nacerán conclusiones centrales no solo para definir las acciones de control a implementar en un ambiente determinado, sino que también, para el establecimiento de la frecuencia de los tratamientos, la adecuada selección de productos (químicos y no químicos), sus formulaciones, equipos de aplicación, barreras físicas/ mecánicas y también, como un factor relevante, el cumplimiento de las expectativas de los contratantes de los servicios, uno de los ejes de nuestro trabajo. Como es sabido, las plagas deben ser entendidas como poblaciones, sujetas a condiciones ambientales (abióticas) y condiciones bióticas (propias de la plaga y de las regulaciones ecológicas que las definen, como, por ejemplo, la competencia). Los factores abióticos son determinantes para definir el establecimiento, carga ambiental y distribución de una plaga en un ambiente e incluyen elementos como la disponibilidad de agua, alimento y refugio, factores que muchas veces son difíciles de visualizar en un ambiente determinado o en las que su manejo e intervención son difíciles de implementar o de costear pero que si deben ser incluidas en la ecuación de control que se proponga. Comprender la relevancia de un buen diagnóstico inicial es esencial en toda la cadena siguiente, sien do un claro ejemplo lo que sucede con las poblaciones de moscas y su relación con los sustratos. Así, por ejemplo, para el caso de las moscas, un sustrato capaz de emitir olores que permiten la atracción de moscas en un perímetro determinado al sustrato, distancia que es definida por las condiciones de vientos y volumen espacial en las que este dicho sustrato. Como lo han descrito diferentes autores, estos olores facilitan la atracción y la generación del “efecto mosca”, que es un efecto de aglomeración denso-dependiente en las que moscas tienen a reunirse sobre una superficie. El sustrato será también un foco de fermentación que mantendrá temperaturas suficientes para la oviposición, eclosión y desarrollo larvario, reduciendo a la mortalidad inicial que se presenta en huevos y larvas tempranas (Larva I y II principalmente) independientemente de las temperaturas ambientales existentes. Por otro lado, el mismo sustrato será responsable de mantener una humedad adecuada, determinando, al igual que la temperatura, menores mortalidades y la mayor viabilidad de las fases no adultas y, además, si las condiciones del sustrato son más propicias para la generación de Musca domestica o de Fania cannicularis o Fania scalaris, por ejemplo. Por último y no menos importante, la composición nutricional de dicho sustrato determina la generación de moscas adultas mejor alimentadas, de mayor tamaño y, en consecuencia, más prolíficas. Todos estos elementos aportados por los sustratos son determinantes en la potencialidad de una plaga y deben ser considerados al inicio del establecimiento de los programas de manejo y control, así como en la evaluación de los manejos, frecuencias de tratamientos y su costeo. Este diagnóstico inicial servirá además para la identificación de la especie de plaga predominante, permitiendo enfocarnos con precisión en sus hábitos y conducta, generando medidas e indicaciones racionales y efectivas para la reducción de la plaga. Iniciar un programa de manejo y control de plagas es siempre un paso decisivo y determinante que debemos tener presente al momento de visitar un ambiente o cotizar un servicio. Las condiciones ambientales son muchas veces dinámicas, por lo que la revisión periódica y exhaustiva siempre debe ser hecha. Nunca olvide de contar con todas las herramientas necesarias para hacer este diagnóstico (linternas, lupas, destornilladores, etc.) y de la revisión de registros o información existente.