Ya todos conocemos a las moscas y aprendimos a reconocerlas a simple vista por su tamaño, forma, color, etc. Dentro de las más comunes destacan: la doméstica, del vinagre, de la humedad, de la carne, entre otras. Y si bien todas pertenecen al orden de los Dípteros (dos alas bien desarrolladas y el segundo par modificados en balancines o halterios, lo que les brinda una gran capacidad de vuelo), tienen hábitos de alimentación muy diferentes y sus sitios de
crianza suelen ser también muy distintos. En cuanto a la importancia sanitaria de las moscas vinculadas a la suciedad, transmiten patógenos al hombre a partir de sus excrementos, vómitos y al trasladar microorganismos en su cuerpo. Es así que de manera general en cuanto a su digestión podemos señalar que alimentos ricos en nutrientes, como la sangre y los fluidos del estiércol, se dirigen al intestino medio, donde se produce la digestión. Los
líquidos que están diluidos, como el néctar de las plantas y la leche, se derivan para su almacenamiento temporal al divertículo y de allí se regurgita junto con la saliva a través de la probóscide hacia el sustrato de alimentación cuando es necesario. Los productos de desecho y los alimentos no digeridos finalmente pasan por el intestino grueso y salen por el ano en forma de gotas de heces líquidas. Cuando se habla de manejo integrado de este tipo de insectos voladores, es
indispensable comenzar por una buena exclusión del ambiente (rejillas, mosquiteros, cortinas plásticas y de viento, cerramientos en general para impedir que ingresen). A su vez, una buena inspección nos dará una pauta de las posibles fallas de higiene por parte del cliente y/o del ambiente exterior. Estas fallas aportan mugre, basura, excremento, grasitud, animales muertos, o cualquier otro residuo orgánico que puede servir de alimento para las moscas y un lugar propicio para su crianza. Siendo las moscas de
metamorfosis completa, pasan por los estadíos de huevo – larva – pupa – adulto. Los huevos son depositados sobre los residuos orgánicos y de donde emergerán las larvas que se alimentarán de él. Es allí donde se encuentra el mayor porcentaje de individuos de la población total, es decir, los estadíos inmaduros. Si logramos eliminar esas fuentes de crianza, estaremos reduciendo en mayor medida la infestación de moscas y evitando su propagación. Es por eso que cuando hablamos de tratamiento químico, nunca debemos descuidar los lugares de crianza considerando que muchas veces son imposibles de eliminar. Un tratamiento ideal consiste en pulverizar estos sitios con el insecticida adulticida, y un IGR (regulador de crecimiento). De esta forma estaremos atacando todos los estadíos de la plaga con una sola aplicación. Es fundamental considerar que existen muchas poblaciones de moscas resistentes a diversos modos de acción de los insecticidas, ello originado por la selección de los individuos resistentes de una población a partir de la presión insecticida. En ese contexto el
uso de insecticida sinergizados resulta fundamental, en la medida que su efecto letal está potenciado, llegando a servir inclusive en poblaciones resistentes a los insecticidas convencionales. Varios estudios han demostrado la capacidad del sinergista butóxido de piperonilo para ser
muy efectivo frente a insectos resistentes a piretroides convencionales, cuando la resistencia está conferida por enzimas de multi función oxidasas. Ese es el caso de Glacoxan Delta T formulado a partir de deltametrina junto con tetrametrina como derribante y
un sinergizante, el butóxido de piperonilo, mezcla que hace de este producto una excelente herramienta de control en altas infestaciones, sobre todo cuando se busca volteo inmediato de moscas adultas. En cuanto al comportamiento sus actividades incluyen el vuelo, la alimentación, el reposo, el apareamiento y la oviposición. Generalmente abandonan el lugar de alimentación cuando están repletas y descansan en el entorno circundante mientras procede la digestión. Suelen hacerlo sobre superficies cálidas y al reparo del viento. Así, una vez identificadas estas superficies, el pulverizado de las mismas con Glacoxan Delta T dejará la residualidad de la deltametrina por varios días y eliminará a los insectos que se posen en ellas.
