En los últimos años se ha visto un creciente reporte de infestaciones del chinche de cama, un insecto chupador de sangre que se ha convertido en un problema de salud pública en muchas partes del mundo. Las infestaciones de chinches se han extendido en Europa, Asia, Australia y Norte América, donde los reportes crecen a niveles alarmantes. Recientemente, casos de chinches de cama se han reportado en Brasil, Argentina, Colombia, Venezuela y Perú, aunque en estos países las infestaciones no han alcanzado niveles epidémicos.

Son varios los factores que han contribuido a la resurgencia y propagación de chinches de cama, y estos incluyen el crecimiento de la economía global, la facilidad para viajar hoy en día y el aumento de la presencia de poblaciones de chinches resistentes a insecticidas. La historia cuenta que los chinches de cama estuvieron presentes en Europa en los tiempos de los griegos y romanos, en el norte de Europa durante el siglo XI, mientras que en Norte América estuvieron presentes a mediados del siglo XVII gracias a los primeros navegantes y colonizadores.

El escalamiento de infestaciones de los chinches de cama en Europa y Estados Unidos coincide con el incremento en el uso de calefacción central durante el comienzo del siglo XX. Los chinches de cama fueron muy comunes en los Estados Unidos durante 1930 y 1940, particularmente en los lugares más pobres y atiborrados de personas. Durante este tiempo, varios métodos de control se utilizaron sin mucho éxito para eliminar estos insectos. El punto de inflexión en la historia del control de los chinches de cama ocurrió a mediados de los años 40 con la llegada de insecticidas sintéticos como el DDT, y subsecuentemente de los organofosforados y carbamatos. Desde entonces, los chinches de cama prácticamente desaparecieron particularmente en países desarrollados, con solo esporádica presencia de infestaciones en sitios con alto movimiento de personas y de condiciones sanitarias cuestionables.

La resurgencia

A comienzos de la década de los 2000 los chinches de cama empezaron a resurgir sorprendentemente en la sociedad moderna. Los chinches de cama han demostrado que ni la edad, raza, sexo, país de origen, tipo de residencia y status socioeconómico son un problema para utilizar sangre humana como fuente de alimentación.

Hoy, mientras usted lee este artículo, cientos de chinches de cama habitan en muchas partes del mundo en camas de todas las formas, tamaños y marcas de residencias familiares, hoteles, hospitales, en muebles usados, ropa usada, libros de bibliotecas, lavanderías, asientos de teatros y de vehículos de transporte masivo.

Descripción de la plaga

El chinche de cama adulto es un insecto oval, ancho, plano, de color café tostado que mide aproximadamente 6 milímetros. Existen 5 fases inmaduras o ninfas y cada estadio necesita consumir sangre antes de mudar al siguiente estado. Las ninfas sin alimentar son de color amarillo claro y se tornan de rojo oscuro después de ingerir sangre.

El primer estadío ninfal es tan pequeño como la cabeza de un alfiler, cerca de 1 milímetro, mientras que el quinto estadío ninfal es un poco más pequeño que los adultos. El tamaño pequeño y lo aplanado de los chinches les permite caber en ranuras y grietas de cualquier elemento presente en una habitación. Allí los chinches se agregan, se aparean, digieren la sangre, mudan y las hembras colocan sus huevos. Cada hembra puede colocar 200 huevos o más en toda su vida, los cuales son pegados a las superficies.

Aunque los chinches de cama prefieren alimentarse sobre humanos, estos insectos también se pueden alimentar en aves, gatos, perros y roedores. El promedio de vida de los chinches es seis meses, pero pueden sobrevivir un año o más, dependiente de las condiciones de temperatura y humedad. Por lo tanto, es de poca utilidad desocupar un sitio infestado de chinches con la esperanza de eliminar la infestación a través de inanición. Los chinches de cama pueden dispersarse de un sitio infestado a otro sitio adyacente no infestado cuando las personas, fuente de alimentación de los chinches, abandonan las viviendas infestadas.

Hábitos de los chinches de cama

Los chinches de cama típicamente se alimentan durante la noche y encuentran sus huéspedes a través de los olores del cuerpo humano, el dióxido de carbono expelido en la respiración y/o el calor corporal. Los insectos pican la piel del huésped varias veces antes de alimentarse, un proceso que se completa entre 5 a 10 minutos.

Debido a que los chinches salen de sus refugios y se alimentan durante la noche, es muy probable que muchas víctimas no se den cuenta de la presencia de los insectos. Sin embargo, los chinches tienden a dejar evidencia de su presencia, como por ejemplo puntos negros en las paredes, ropa de cama, almohadas y colchones. Estos puntos corresponden a la materia fecal de los insectos. Los huevos y mudas de los insectos también sirven de evidencia de una infestación de chinches de cama.

Aunque los chinches tienden a permanecer en la cama, cerca de donde la víctima está, algunos chinches pueden deambular en las paredes, techo o escondidos detrás de enchufes e interruptores eléctricos. Algunos individuos también pueden encontrarse entre las áreas huecas de las paredes comunes que separan las residencias, lo cual facilita el movimiento de chinches de una residencia a otra. Los chinches también se pueden esconder en los closets y los elementos presentes allí, abrigos, ropa, calzado y otros, y esto podría explicar la rara circunstancia de encontrar chinches de cama en teatros, vehículos o sitios donde se colecta o se vende ropa usada.

La habilidad de estos insectos para esconderse en muchos lugares exige a los controladores de plagas hacer una exhaustiva inspección cuando se sospecha de la presencia de una infestación de chinches de cama.

Impacto de los chinches de cama en la salud humana

Hoy por hoy, no existe evidencia científica de que los chinches de cama transmitan enfermedades a los humanos a través de las picaduras. La importancia de los chinches en salud pública está asociada con la reacción alérgica que causa la picadura. Estas reacciones varían considerablemente entre las personas. Se estima que cerca del 40 por ciento de las personas picadas no manifiestan reacciones en la piel.

La mayoría de los pacientes presentan reacciones muy similares a las producidas por picaduras de mosquitos. Estas ronchas aparecen generalmente días o semanas después que la picadura ha ocurrido. Las lesiones causadas por las picaduras de los chinches usualmente ocurren en áreas expuestas de la piel, tales como la cara, el cuello, hombros, espalda y extremidades. Las reacciones se pueden intensificar con el tiempo cuando las personas son picadas nuevamente por los chinches.

Se debe sospechar de presencia de chinches de cama si las ronchas aparecen después de algún viaje o si las lesiones aparecen después de haber adquirido muebles usados. Sin embargo, las picaduras en sí mismas no son diagnóstico definitivo de infestación de chinches de cama. Las personas afectadas deben buscar atención médica si la picazón se intensifica. Intensa rasquiña de las ronchas puede predisponer a infecciones secundarias de la piel con bacterias. También se ha reportado pérdida de sangre y anemia por deficiencia de hierro en personas que han estado continuamente expuestas a infestaciones severas de chinches.

El efecto sicológico de los chinches de cama no se debe subestimar. La presencia de chinches en íntimos lugares como camas y habitaciones crea con frecuencia ansiedad y, si las picaduras persisten, estas personas pueden tornarse nerviosas, agitadas, estresadas y sufrir de insomnio. Los chinches de cama también causan un impacto económico, por cuanto las infestaciones frecuentemente requieren de constantes inspecciones y tratamientos. Muchas veces los muebles infestados con chinches se deben descartar y remplazar por unos nuevos, las habitaciones de hoteles se deben mantener desocupadas mientras se elimina la infestación y esto causa pérdidas económicas a la industria hotelera.

Detección de chinches de cama

Existe una mayor probabilidad de erradicar las infestaciones cuando se detectan los chinches en forma temprana. Sin embargo, detectar los chinches es difícil cuando la infestación es reciente, sumado a que estos insectos tienen la habilidad de esconderse en cualquier sitio. Los escondites pueden ser tan remotos e inaccesibles que es común que los controladores de plagas no detecten los insectos en una visita regular de inspección.

Educarse acerca de cómo son los chinches de cama e identificar las evidencias de infestación es extremadamente crítico para el manejo adecuado de una infestación. Las trampas con pegantes no son efectivas para detectar chinches de cama. Ha habido muchos intentos para desarrollar trampas efectivas para detectar chinches de cama en las que se utilizan calor, dióxido de carbono y cebos químicos. Aunque algunas trampas pueden funcionar, muchas han sido desarrolladas basados en generalizaciones de químicos de huéspedes detectados por otros insectos chupadores de sangre y la efectividad de algunos de estos atrayentes para su uso en trampas para chinches de cama no se ha documentado científicamente.

Combatiendo infestaciones de chinches

Una vez descubierta una infestación de chinches, su eliminación generalmente no es fácil. Saber de la biología y el comportamiento de los chinches de cama es tan necesario como elaborar un completo, paciente y múltiple abordaje para poder erradicar efectivamente estos insectos. Es clave contratar una compañía profesional y con experiencia en el manejo de chinches de cama.

Muchas personas afectadas por los chinches toman acciones por sus manos para controlar infestaciones; sin embargo, estas medidas no son suficientemente agresivas para combatir efectivamente estos insectos. Generalmente son necesarios varios tratamientos con insecticidas debido a que los chinches de cama se pueden dispersar a otros sitios, las hembras de chinches esconden muy bien sus huevos y además estos son difíciles de matar con insecticidas de contacto. Generalmente, los controladores de plagas tienen que tratar el lugar varias veces antes de eliminar completamente la infestación.

En varias partes de los Estados Unidos se ha popularizado el tratamiento con altas temperaturas, tecnología similar a la usada para eliminar termitas. Temperaturas de 60 °C por 2 horas, o 55 °C por 3 horas, matan la mayoría de chinches y huevos. Otras medidas que deben ser incorporadas dentro de un manejo integrado de control de chinches de cama incluyen el uso de vaporizadores y cubiertas de colchones.

Uso de insecticidas

Los insecticidas que estén registrados para su uso contra chinches, no remedios caseros, son componentes muy valiosos para un programa de manejo integrado de control de chinches de cama. Sin embargo, el exclusivo uso de insecticidas no eliminará una infestación debido al comportamiento invasivo y oculto de los chinches de cama.

Los controladores de plagas que elijan el uso de insecticidas para el control de chinches de cama deben tener en cuenta qué insecticidas se pueden utilizar para tratamiento de grietas y hendiduras, colchones o muebles tapizados, en espacios huecos de las paredes u otros lugares de la habitación o casa. Como los sitios infestados con chinches pueden tener un sinnúmero de lugares donde estos se esconden, es necesario usar varios productos o formulaciones, incluyendo polvos insecticidas.

Los ingredientes activos más comunes, entre los productos registrados para el control del chinche de cama, son los piretroides y los productos botánicos naturales, piretrinas. En varios países, insecticidas como los carbamatos y algunos organofosforados, todavía son permitidos para el control de chinches. Los controladores de plagas deben usar el equipo apropiado para la aplicación del producto insecticida y también asegurar que el producto sea aplicado en forma segura y adecuada de acuerdo a las indicaciones de la etiqueta. También deben revisar todas las precauciones de seguridad para la aplicación, preparación de las áreas a tratar y estimación de tiempo de secado del insecticida para así mismo establecer en qué momento los residentes pueden entrar de nuevo a los sitios tratados.

Los chinches de camas han estado asociados a los humanos por miles de años y continuarán siendo plaga por mucho tiempo. Aunque es normal sentir ansiedad y preocupación cuando se descubre la presencia de chinches de cama, es importante recordar que estos pueden ser controlados con diligencia, cooperación, tratamientos complementarios y con el uso adecuado de los productos disponibles. El conocimiento es la herramienta más valiosa para prevenir infestaciones de chinches de cama, así como también combatir este insecto cuando se ha establecido.