Gran Canaria 2026: el futuro del control de plagas se construye juntos
Salvatore Bosco comparte su experiencia en el XVIII Congreso Español y VIII Congreso Iberoamericano de Salud Ambiental.

Participar en el XVIII Congreso Español y VIII Congreso Iberoamericano de Salud Ambiental, celebrado en Las Palmas de Gran Canaria del 13 al 15 de mayo, ha sido una experiencia especialmente enriquecedora. Tuve la oportunidad de representar a AIDPI – Asociación Italiana de Empresas de Control Profesional de Plagas – en calidad de Presidente de la Comisión de Relaciones con las Asociaciones Extranjeras, compartiendo experiencias y conocimientos con profesionales, investigadores e instituciones procedentes de distintos países.
Desde las primeras sesiones quedó patente que los sectores de la salud ambiental y del control profesional de plagas están llamados a colaborar de forma cada vez más estrecha. El cambio climático, la globalización, la expansión de especies invasoras y la aparición de nuevos riesgos sanitarios están transformando profundamente los escenarios en los que desarrollan su actividad nuestras empresas.
Entre los temas que despertaron mayor interés destacaron el control vectorial, la vigilancia epidemiológica y la evolución de las estrategias de gestión integrada de plagas. Resultó especialmente interesante el taller dedicado a los nuevos enfoques para la gestión de vectores en España, donde se presentaron experiencias concretas relacionadas con la lucha contra la Fiebre del Nilo Occidental, el seguimiento del mosquito tigre y la aplicación de sistemas innovadores para la vigilancia entomológica.
También fue de gran relevancia la sesión dedicada a las “plagas del futuro”, que abordó una cuestión destinada a ocupar un lugar central en nuestro sector: ¿cuáles serán las próximas amenazas a las que tendremos que enfrentarnos? Las ponencias pusieron de manifiesto que la capacidad de anticipar la llegada de nuevos organismos invasores y vectores emergentes constituye hoy una de las herramientas más valiosas para proteger la salud pública y garantizar intervenciones eficaces y sostenibles.
Otro de los conceptos que estuvo presente de forma transversal a lo largo de todo el congreso fue el enfoque One Health. La salud humana, la salud animal y la calidad del medio ambiente ya no pueden considerarse ámbitos independientes. Esta visión integrada se ha convertido en la base de las estrategias más avanzadas de prevención y control, y representa una dirección que nuestro sector debe seguir impulsando con determinación.
Como representante de AIDPI, pude comprobar una vez más la importancia de fortalecer el diálogo internacional entre las asociaciones profesionales. Los desafíos que afrontamos son compartidos y exigen un intercambio constante de conocimientos, experiencias y buenas prácticas. Encuentros como el de Gran Canaria no son únicamente oportunidades de actualización técnica y científica, sino auténticos espacios de cooperación internacional.
Regresamos de Las Palmas con nuevas ideas, nuevos contactos y una convicción aún más sólida: el futuro del control profesional de plagas estará cada vez más ligado al conocimiento, la sostenibilidad y la colaboración entre todos los actores implicados. Un futuro que, a la vista del nivel de los debates y de la calidad de las aportaciones presentadas, ya ha comenzado.