Desde la perspectiva de la gestión de riesgos de enfermedades transmitidas por vectores concentrarse en el control de los insectos transmisores resulta un enfoque preventivo eficaz. La Organización Mundial de la Salud en su documento RESPUESTA MUNDIAL PARA EL CONTROL DE VECTORES 2017–2030 señala por experiencia que un control riguroso de los vectores permite reducir considerablemente la carga de las enfermedades. Los avances en la lucha contra malaria, oncocercosis y enfermedad de Chagas se deben en gran medida a importantes inversiones en el control de vectores. Históricamente el control de malaria en ciertas regiones fueron producto del uso de DDT en las décadas de 1950 y 1960 así como de la distribución masiva de mosquiteros tratados con insecticida y el rociado de interiores con insecticidas de acción residual, también conocido como rociado residual intradomiciliario. A finales del año pasado la Organización Panamericana de la Salud OPS publicó el MANUAL PARA APLICAR ROCIADO RESIDUAL INTRADOMICILIARIO EN ZONAS URBANAS PARA EL CONTROL DE Aedes aegypti, elaborado y redactado por los doctores Felipe Antonio Dzul Manzanilla, Fabián Correa Morales y Azael Che Mendoza (Secretaria de Salud de México); Pablo Manrique Saide (Universidad Autónoma de Yucatán, México); Gonzalo Vázquez-Prokopec, Mike Dunbar (Universidad de Emory, Estados Unidos); Audrey Lenhart (Centros para el Control y la Prevención de

Enfermedades, Estados Unidos); y Scott Ritchie (Universidad James Cook, Australia). En él se señala que, considerando la situación epidemiológica actual en Latinoamérica, con la cocirculación de los virus del dengue, del chikungunya, de la fiebre de Zika y otros, se generó la declaración de emergencia en las Américas por la Organización Mundial de la Salud en 2016. Como consecuencia de ello se valoró acrecentar y complementar las alternativas disponibles para optimizar el control del vector Aedes aegypti. Si bien el enfoque actual del manejo integrado del vector en mención privilegia el uso de larvicidas químicos, bio larvicidas y reguladores de crecimiento a partir del tratamiento focal así como

el uso de adulticidas de acción inmediata a través de la aplicación con pulverizadoras a motor o equipos pesados conocido como tratamiento espacial, antes se empleaban insecticidas residuales para el conocido tratamiento perifocal, que suponía el depósito de insecticidas con persistencia en el tiempo en lugares próximos a los recipientes y reservorios de agua donde las hembras oviponen. Razones de índole logístico operativas, así como la discusión del impacto en la reducción de las poblaciones blanco hicieron evaluar la continuidad de este tratamiento. Este método de aplicación fue propuesto por el Dr. Otavio Pinto Severo, del servicio de fiebre amarilla del Brasil, llamándolo preferencial o perifocal siendo una de las armas principales con que se combatió con éxito el Aedes aegypti a mediados del siglo XX, en varios países de América. La técnica de tratamiento ideada por el Dr. Pinto Severo, resultó de comparar el perifocal que trataba únicamente los criaderos del vector existentes en una vivienda y su entorno inmediato, y el residual intradomiciliario que trataba todas las paredes internas de las casas, y, algunas veces, los cielorrasos, con DDT. En virtud de los hábitos del vector, el Dr. Pinto Severo demostró que ambos métodos de tratamiento presentaban igual eficacia y adoptó el primero de ellos, por ser más rápido y económico. En cuanto al comportamiento de reposo del vector en estadio adulto, Michael Nelson en su libro Aedes aegypti: BIOLOGÍA Y ECOLOGÍA refiere la preferencia del vector por lugares sombreados y esquinas oscuras, sobre paredes, debajo de mobiliario entre otros. También describe el éxito del tratamiento perifocal que supone la aplicación de insecticida residual en las superficies externas de recipientes y en aquellas adyacentes hasta 1 m alrededor. De manera general el rociado residual intradomiciliario o RRI (en inglés, indoor residual spraying o IRS) supone la aplicación de un insecticida con efecto letal persistente o residual en el interior de las viviendas incluyendo superficies donde se posan o descansan los vectores de importancia sanitaria, sin embargo recientes trabajos de investigación señalan que Aedes aegypti reposa mayormente en la parte inferior de la vivienda, en objetos y paredes por debajo de los 1,5 m, en consecuencia, el primer cambio del RRI-Aedes

EL ROCIADO RESIDUAL INTRADOMICILIARIO SUPONE LA APLICACIÓN DE UN INSECTICIDA CON EFECTO LETAL PERSISTENTE O RESIDUAL EN EL INTERIOR DE LAS VIVIENDAS INCLUYENDO SUPERFICIES DONDE SE POSAN O DESCANSAN LOS VECTORES DE IMPORTANCIA SANITARIA implica que el insecticida se debe aplicar de manera selectiva en la parte baja de las paredes hasta 1,50 m. Es así que, se denomina RRI para el control urbano de Aedes (RRI-Aedes) a la aplicación selectiva, diferenciándolo del RRI contra malaria (en el cual se aplica un tratamiento químico en todo el interior de la vivienda). Se busca reducir el contacto vector-virus-humano mediante una barrera química intradomiciliaria que actúe sosteniendo un control efectivo en el tiempo al eliminar a los vectores que se posan sobre las superficies tratadas, adicionalmente a ello cuando se emplean piretroides se consigue por su efecto de repelencia que los vectores no ingresen en la vivienda. Los parámetros para una adecuada aplicación deben considerar una distancia de la boquilla a la superficie de la pared de 45 cm, una amplitud o ancho de la franja de aplicación de 75 cm, una superposición de dos franjas de aplicación de 5 cm, una altura máxima de la franja o banda de1,5 m. una velocidad o tiempo que tarda en recorrer el abanico de aplicación por metro lineal de 2,2 s, una presión de 22 psi (1,5 barias), una tasa de descarga de 550 ml/min y un tamaño de gota (diámetro de las gotas producidas por la aplicación) de 120-200 μm. La aplicación debe seguir el flujo desde las

habitaciones posteriores hacia las anteriores, aplicando la técnica en el sentido de las manecillas del reloj. Primero se tratan las superficies expuestas de la pared y posteriormente los sitios de reposo. En resumen, el rociado residual intradomiciliario para el control de Aedes aegypti es una alternativa que complementa las acciones de control que se vienen empleando y que han sido recomendadas recientemente por el Grupo Asesor de Control de Vectores (VCAG, de Vector Control Advisory Group) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos.