El “Gecko”, “geco” o “lagartija de pared” es como normalmente denominamos a las especies del genero Hemidactylus. Estos pequeños reptiles nativos del continente asiático se encuentran ampliamente distribuidos por América y frecuentemente los encontramos también en varias provincias de nuestro país. Los podemos diferenciar fácilmente de otros lagartos por que poseen grandes ojos (de pupilas verticales) en su cabeza triangular aplanada, además se destaca su largo cuello y en sus patas se evidencian unos dedos con almohadillas que les permiten tener una gran habilidad para trepar diferentes superficies (de hecho, estas almohadillas están compuestas por laminillas y vellosidades cutáneas que por fricción favorecen la adhesión a superficies muy lisas). Poseen escamas muy pequeñas provocando una piel muy flexible. Los que suelen ingresar a los hogares, son pequeños (cerca de 10-15 cm.), con hábitos nocturnos y se alimentan de insectos o pequeños artrópodos. Un estudio realizado en Costa Rica por el Instituto Internacional de Conservación y Manejo de la Vida Silvestre (ICONVMIS) permitió vincular a bacterias Salmonella presente en sus deyecciones, la cual provoca enfermedades como la salmonelosis, gastroenteritis o meningitis. Pero según esta investigación la presencia de Salmonella solamente se registro en el 4.3 % de los casos evaluados en el total de excretas de geckos examinados (más de 100 especies). Realmente tener en un hogar este tipo de invasores, no representan un problema, de hecho, pueden ejercer un rol importante al disminuir poblaciones de otros insectos plaga. Sin embargo, es cierto que el concepto de “problema” siendo esta una “especie invasora” varia en función del cliente y muchas veces tenemos que actuar en función de la demanda que se genera en el mercado. No existen productos para el control de estos animales, el manejo radica principalmente en estrategias de cerramiento, localizando principalmente las vías de entrada a los hogares. Como dato complementario, podemos agregar que, al igual como sucede con las serpientes, los piretroides tienen una acción de irritación sobre ellos y pueden en algunos casos actuar como barrera química. En ese sentido las aplicaciones perimetrales en los hogares con piretroides cuyas formulaciones promueven la residualidad (Floables o microencapsulados, por ejemplo), suelen ser un adecuado complemento al cerramiento antes mencionado. Recordemos que es un animal inofensivo y no agresivo. En nuestro país existe la creencia de que los “geckos” son venenosos, lo cual es un mito urbano. Ningún Gecko es venenoso y en nuestro país no se han registrado Saurios (lagartos y lagartijas) venenosos. CMY CM MY CY CMY K
¿Son los geckos verdaderas plagas?
Nota técnica de la edición 13 sobre ¿Son los geckos verdaderas plagas?, con enfoque en diagnóstico, prevención y criterios aplicables al manejo profesional de plagas.
