Notas · 1 de octubre de 2026 · Edición 20

Editorial: vigésima edición de Latam Plagas

Alcanzamos las veinte ediciones y sostenemos una misma convicción: el conocimiento transforma nuestra actividad.

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Editorial: vigésima edición de Latam Plagas

Alcanzamos las veinte ediciones y sostenemos una misma convicción, el conocimiento transforma nuestra actividad. Llegar a la edición número 20 de LATAMPLAGAS representa mucho más que alcanzar una cifra. Es una oportunidad para mirar el camino recorrido y, fundamentalmente, preguntarnos hacia dónde está evolucionando nuestra actividad.

Durante muchos años, hablar de manejo de plagas estuvo asociado casi exclusivamente al control de organismos considerados perjudiciales y a la utilización de productos destinados a eliminarlos. Esa mirada ha cambiado rotundamente. Hoy comprendemos que nuestra tarea comienza mucho antes de una aplicación y que los mejores resultados provienen de procesos preventivos planificados e implementados a tiempo.

Conocer la biología y el comportamiento de las especies, interpretar el ambiente, identificar los factores que favorecen su presencia, monitorear, analizar información y establecer medidas preventivas son componentes esenciales de una actividad que se vuelve cada vez más técnica y especializada. El verdadero desafío ya no consiste solamente en controlar una plaga, sino en gestionar adecuadamente el riesgo que representa.

Este cambio de paradigma también modifica el rol de quienes trabajamos en el sector. Necesitamos profesionales capaces de observar, interpretar y tomar decisiones. Personas que comprendan que detrás de la presencia de un insecto, un roedor o cualquier otro organismo existe un conjunto de condiciones ambientales que debemos reconocer y modificar cuando sea posible. Finalmente, SIN AMBIENTE PROPICIO NO HABRÁ PLAGAS. Es comprender a la plaga como consecuencia o resultado.

Al mismo tiempo, nuevas herramientas están ampliando nuestras posibilidades. Sistemas digitales de monitoreo, sensores, dispositivos de captura cada vez más específicos, procesamiento de datos, automatización e inteligencia artificial comienzan a integrarse con métodos físicos, biológicos y químicos. La innovación tecnológica ofrece enormes oportunidades, pero ninguna tecnología reemplaza el conocimiento necesario para decidir qué hacer, cuándo hacerlo y por qué.

En este escenario, la capacitación permanente deja de ser una alternativa para convertirse en una necesidad. Nuestra profesión requiere actualización, intercambio de experiencias y acceso a información técnica confiable. Y allí LATAMPLAGAS encuentra nuevamente su razón de ser. A lo largo de estas veinte ediciones hemos procurado construir un espacio donde científicos, técnicos, empresas, universidades y profesionales de distintos países puedan encontrarse. Porque una actividad crece cuando existe conocimiento, pero evoluciona verdaderamente cuando ese conocimiento circula y se comparte.

Llegamos al número 20 agradeciendo especialmente a quienes hicieron posible este recorrido. Los Autores, entrevistados, colaboradores, anunciantes y, fundamentalmente, nuestros lectores. Cada edición es el resultado de una comunidad que continúa creciendo y que comparte la voluntad de profesionalizar nuestra actividad.

El desafío que tenemos por delante es enorme y apasionante. Seguramente aparecerán nuevas plagas, nuevas tecnologías y exigencias. También surgirán herramientas que hoy todavía no imaginamos. Pero hay algo que difícilmente cambie, las mejores decisiones seguirán naciendo del conocimiento. Desde LATAMPLAGAS renovamos nuestro compromiso de contribuir a construirlo, compartirlo y transformarlo en mejores prácticas. Veinte ediciones después, seguimos aprendiendo, y todavía tenemos mucho por descubrir.

Leer esta nota en la edición 20 de LATAMPLAGAS (PDF)